jueves, 6 de octubre de 2011

CULTURA


Prof.: Sandra Leyton
Filosofía
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jueves, 29 de septiembre de 2011

CREACIÓN Y EVOLUCIÓN SE INTEGRAN, NO SE EXCLUYEN

NO HAY OPOSICIÓN ENTRE CREACIÓN Y EVOLUCIÓN

EL EXISTENCIALISMO ATEO DE JEAN PAUL SARTRE

Sartre, Jean Paul, filósofo, dramaturgo y novelista francés, nacido en París en 1905, considerado uno de los pensadores más representativos de todo el S XX.
Su primera fama comienza a partir del año 1938, con la aparición de su novela La Náusea
Fue prisionero durante la Segunda Guerra Mundial, cuando fue liberado comienza a participar en actividades de resistencia y funda con amigos un grupo que denominaron Socialisme et liberté
En 1945 publica su gran obra El Ser y la nada 
Al culminar la Guerra ofrece una conferencia sobre El Existencialismo es un humanismo, obra que publica al año siguiente e inmediatamente se transforma en la obra más difundida sobre el existencialismo francés, considerándolo a partir de ese momento como el mayor representante del existencialismo ateo francés
En el año de 1960 gana el Premio Nobel de Literatura, el cual rechaza
Participa de la causa estudiantil realizada durante el famoso Mayo Francés del 68
En 1973 ya casi ciego se retira limitándose a revisar sus obras, falleciendo el 15 de abril de 1980 en París, dejando muchos textos inéditos

Sartre elabora su obra "El Existencialismo es un Humanismo" para defenderse de críticas que se le realizan a su doctrina, las que plantea al comienzo de su obra, como por ejemplo: "permanecer en un quietismo de desesperación (...) subrayamos la ignominia humana (...) nos reprochan que hemos faltado a la solidaridad humana, que el hombre está aislado, en gran parte, además porque partimos dicen los comunistas de la subjetividad pura (...) y del lado cristiano, se nos reprocha que negamos la realidad y la seriedad de las empresas humanas, puesto que si suprimimos los mandamientos de Dios y los valores inscriptos en la eternidad, no queda más que la estricta gratitud y cada uno puede hacer lo que quiere" (p. 5)
Para defenderse de la acusación de quietista, Sartre afirma que son la única doctrina que plantea que el hombre puede ser lo que quiera ser, siempre que se comprometa, elija y actúe. En cuanto a subrayar la ignominia humana, el existencialismo plantea una ética vitalista, ésto es, una ética que reafirma los valores humanos
No faltan a la solidaridad humana, en cuanto que cada hombre para elegir, sí parte de la subjetividad, pero al mismo tiempo tiene en cuenta al otro planteando una intersubjetividad; en el momento en que elige, lo hace para sí y para la humanidad entera, lo que hace que se sienta responsable por sí mismo y por todos los hombres. Esta responsabilidad le provoca angustia, porque el hombre se transforma en legislador. Pero también existen hombres que no se angustian, y según Sartre, la realidad es que enmascaran esta angustia, y son hombres que no están bien con su conciencia y actúan de mala fe; son incapaces de universalizar sus acciones
En cuanto a suprimir a Dios y sus valores, "Dostoiewsky escribe: "Si Dios no existiera, todo estaría permitido"" (p.13) Y por supuesto que para Sartre todo está permitido, porque plantea un existencialismo ateo donde si suprimimos la idea de Dios, se debe ser consecuente y suprimir todos los valores que conlleva el Cristianismo, en oposición al existencialismo cristiano que plantea Jaspers y Marcel entre otros, donde se suprime la idea de Dios, pero se mantienen sus valores.
Sartre plantea, que como el hombre es arrojado en éste mundo, y mediante el ejemplo del cortapapel (ver p.7) sostiene que "la existencia precede a la esencia", el hombre es un proyecto que se autoconstruye con elecciones responsables y es él mismo quien construye su moral laica.
El hombre es libertad, porque es libre en cuanto que elige, siempre elige, y aunque su opción sea no elegir, ésto ya es una elección. Por eso sostiene que "el hombre está condenado a ser libre", condenado porque no se creó a sí mismo, y libre porque una vez que existe, es responsable por sus elecciones y las de toda la humanidad, porque no tiene ninguna muleta que le sirva de apoyo, está desamparado, está condenado a cada instante a inventarse, "el hombre inventa al hombre" (p.13)

Para el existencialismo ateo propuesto por Sartre, "la existencia precede a la esencia" es decir que el hombre primero existe y luego se construye su propia esencia. Como no existen normas morales, principios ni valores universalmente válidos, entonces el hombre es libre y elige, lo que lo lleva a desesperarse y a angustiarse, liberándose por medio de la acción que es entendida desde la libertad humana como una tarea y un objetivo a perseguir toda la vida. El existencialismo busca mayor libertad y perfección para el ser humano, por eso es un humanismo. Parten de asumir la muerte de Dios anunciada por Nietzsche, entonces si no existe Dios, somos creación propia y somos libres; nos angustiamos por el desamparo de no tener muletas sobre la cual apoyarnos, porque somos responsables de nuestra elección de proyecto para nosotros y para toda la humanidad. Nos desesperamos porque hay imprevistos y debemos actuar porque el hombre sólo existe en la acción, lo que reivindica la intersubjetividad como condición humana porque no existe una esencia común a los hombres, no hay un apriori, porque "el existencialismo es un humanismo"; existencialismo porque es una doctrina que hace posible la vida humana y humanismo porque el hombre es un proyecto que legisla para sí mismo y para toda la humanidad

Sandra Leyton

domingo, 17 de julio de 2011

GORGIAS

Gorgias analiza fundamentalmente el problema del ser  en su obra Sobre el no ser o de la Naturaleza, donde plantea un escepticismo radical. Además, critica y ataca las ideas parmenídeas sobre la existencia de un Ser eterno, inmutable y único.
Esta postura de Gorgias se basa en tres tesis fundamentales:

1. Nada existe.

2. Si algo existiera sería incognoscible

3. Si algo existiera y fuese cognoscible, sería incomunicable.

Primera tesis: si algo existiera, debería ser eterno, o no serlo.
Algo eterno no tiene principio; sin principio no está en ningún lugar concreto, de lo que se deduce que no existe.
Así, algo eterno y existente es contradictorio.
Pero, por otro lado, si algo no es eterno, es finito, es decir que debe haber empezado a ser en algún momento; sin embargo, para hacerlo, antes no existía, lo que es imposible porque el no-ser no es. Según esto, no puede ser eterno ni tampoco es finito, con lo cual queda confirmado que  no es.
La conclusión es que el ser no existe.

Segunda tesis: Gorgias sostiene que la relación entre lo pensado y lo existente resulta inadecuada. Parménides decía que era imposible pensar el no-ser.
Si lo que no es no puede ser pensado, si sólo pensamos lo que es, entonces no hay error, porque siempre pensamos lo existente.
Como es obvio que el error existe, y que pensamos cosas inexistentes, como por ejemplo los gnomos, los unicornios …., entonces significa que podemos pensar el no-ser.  
Lo que Gorgias establece aquí es una separación radical entre la existencia y el pensamiento; el ser es distinto al pensar. Entonces, si el ser es diferente al pensar, también es incognoscible, de lo contrario implicaría que el pensar es un no-ser, resultando imposible descubrir el ser partiendo del no-ser.
La conclusión es, que si lo pensado es inexistente, lo existente no puede ser pensado.

Tercera tesis: El hombre posee el lenguaje con el que se comunica y expresa la realidad (en caso que ésta existiera),  pero lo que expresa no es la realidad en sí misma, sino una simbolización.
Nuestra comunicación comparte palabras, no la esencia misma de la realidad.
Esto causa que la relación palabra-cosa significada sea equívoca, y la comunicación humana no puede transmitir la realidad.
Por lo tanto, si el ser existiera, no podríamos conocerlo ni comunicarlo.

Lo que Gorgias intenta demostrar con el planteo de sus tesis, es el poder del lenguaje, más específicamente la retórica que enseñaban y que tal como lo hacía y lo enseñaba Protágoras, permite defender, con seguridad y coherencia, hasta las afirmaciones más absurdas.
Lo que Gorgias trataba de enseñar, como buen sofista que era, es el gran poder de persuasión de la palabra, la capacidad de transformación del conocimiento gracias al logos.
Con estos fundamentos,  la verdad pasa a ser solo un parecer, una opinión personal, una doxa, tal como enseñaban los sofistas.
Aquel que domine la retórica, el arte de persuadir mediante la palabra, logrará que su opinión triunfe sobre las de los demás, y así alcanzará el poder y la gloria.


"La palabra es una gran dominadora, que con un pequeñísimo y sumamente invisible cuerpo, cumple obras divinísimas, pues puede hacer cesar el temor y quitar los dolores, infundir la alegría e inspirar la piedad (...) La persuasión, unida a la palabra, impresiona al alma como ella quiere (...) Tal como los distintos remedios expelen del cuerpo de cada uno diferentes humores, y algunos hacen cesar el mal, otros la vida, así también, entre los discursos algunos afligen, y otros deleitan, otros espantan, otros excitan hasta el ardor a sus auditores, otros envenenan y fascinan el alma con convicciones malvadas".                       
                                                                                                                                             (Gorgias, Elogio de Elena)

Sandra Leyton